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“El lenguaje co-crea tu realidad.”

No voy a negar que la primera vez que escuché esta frase solté un ruidoso bufido. Posteriormente y con una mente escéptica pero abierta reflexioné al respecto hasta que finalmente caí rendido ante tal afirmación.

Creo que es evidente que todos tenemos un mapa mental que filtra la realidad. Son unas series de normas adquiridas con nuestras experiencias que nos ayudan a encajar lo que sucede. Me gusta pensar en ello como un mecanismo de ahorro de energía que usa nuestro cerebro aplicando nuestros conocimientos y experiencias pasadas con el fin de crear unas expectativas y presuposiciones respecto a los sucesos presentes para gestionarlos, en nuestro favor, de la forma más eficiente posible.

 

Si bien es un mecanismo rápido y barato, elimina en su totalidad la apertura de mente ante una misma situación favoreciendo resultados pasados, sea esto favorable o no.

“Tu pasado condiciona más tu futuro que tu presente.”

Teniendo en cuenta que acciones similares tienden a obtener resultados similares, si vives en piloto automático, tus experiencias pasadas van a condicionar tus acciones haciendo que sean similares y obteniendo lo mismo que antes. Por esto es importante ser conscientes de ese mapa mental y así modificarlo, actuando en el presente de forma distinta en pos de lograr resultados diferentes.

Y es aquí dónde el lenguaje interno y externo juegan un papel fundamental. El lenguaje es la expresión de ese mapa mental y por lo tanto favorece como vas a filtrar la realidad y por eso se dice que co-crea la realidad en la que vives.

Quien piensa que todos los jugadores de minecraft son unos niños ratas, crean una realidad en la que no hay otra opción.

Si por ejemplo piensas que un tipo de rival por su forma de vestir entra en un arquetipo determinado y tu experiencia con ese arquetipo determinado ha sido negativa, todas tus interacciones hacia esa persona van a favorecer y a constatar lo que presuponías… ya que tus formas solo pueden favorecer lo dicho. Si en cambio, con una mente de principiante, actúas de forma distinta lograrás resultados diferentes. Ni mejores ni peores, sencillamente diferentes.

Ni que decir si piensas que las salas de poker están amañadas, por ponerte otro ejemplo. Si ese es tu caso entonces en tu realidad todas las salas de poker están amañadas y vivirás esa realidad.

Explicado esto: lo que piensas (lenguaje interno) y lo que dices (lenguaje externo) filtra la realidad hasta el punto que terminas viviendo una realidad distinta a otra persona que tenga un lenguaje distinto al tuyo.

Sería muy largo enumerar más ejemplos pero creo que a estas alturas te haces una idea y se te ocurrirán ejemplos en tu vida.

“La vida es cuestión de perspectivas.”

Según como enfoques ciertas acciones la carga emocional que creas sobre el resultado varía enormemente.

Como comentaba, tu mente tiene su propio mapa mental y se pasa el día entero tratando de encajar la realidad en dicho mapa. Generando malestar cuando los sucesos no suceden como esperas y bienestar cuando sí.

Mapa mental -> Expectativas -> Resultado

Si el resultado encaja en las expectativas generadas por el mapa mental: Felicidad.

Si el resultado no encaja en las expectativas generadas por el mapa mental: Tristeza, frustración y/o ira.

Y por resultado me refiero a aquello que tú creías que iba a pasar, en el entorno que sea, sea positivo o no para ti.

Pues de todos los generadores que conozco de expectativas hay uno que se lleva la palma. No solo porque genera obligatoriedad si no porque además agrega una presión innecesaria al proceso y le quita el foco al mismo para dárselo al resultado. De esta forma este generador favorece un peor rendimiento y por ende favorece un peor resultado.

Este generador es el: NECESITO.

Quiero darte una toma de consciencia al respecto, ya que cada vez que crees necesitar que un evento transcurra como tú consideras, o cada vez que crees necesitar algo, le otorgas al resultado o la obtención de ese algo tu supervivencia y/o tu felicidad.

Es bastante común descubrirse hablando de necesidades sobre cosas, que en verdad, están lejos de serlo. No solemos prestar mucha atención a ello y lo peor de todo es que no somos conscientes del efecto real que tiene.

Por ello la próxima vez que te sorprendas verbalizando o pensando en “Necesito…” pregúntate:

¿Me gustaría o de verdad lo necesito?

Esta pregunta es clave. A continuación te explicaré las diferencias, los pros y los contras. Pero la clave es preguntarse esto cada vez que te sorprendas con un necesito en la mente o en la boca. De esta forma, al menos, saldrás por unos segundos de tu mapa mental y lograrás tener la oportunidad de elegir qué deseas que sea: si una necesidad o un querer.

Un “me gustaría” implica algo que deseo -objeto o resultado- que soy consciente de que si no logro ni mi vida ni mi felicidad van a depender de ello.

Un “necesito” implica algo que deseo -objeto o resultado- que soy consciente de que si no logro afectará en su totalidad a mi bienestar  poniendo mi vida en riesgo.

Como ves, la diferencia es enorme.

– “Necesito ganar este torneo”.

– “Necesito que acabe esta mala racha”.

– “Necesito ganar esta mano”.

– “Necesito ganar X cantidad de dinero”.

A pesar de que podamos debatir casos particulares, a priori, el 99% de las veces esas afirmaciones no son necesidades reales, al menos, en el corto/medio plazo. Puede haber casos concretos en los que la vida de la persona dependa de ello y en el que no haya soluciones o alternativas reales para que su vida deje de depender de ello, pero en general no será el caso.

Comparadas con esta -”Necesito comer, dormir o respirar”. -La diferencia es clara.

Dicho esto voy a explicarte ambos modelos lingüísticos con más detalle para posteriormente modificar de forma adecuada nuestro lenguaje acorde con la circunstancia y lo que deseemos obtener de la misma.

¿Qué implica usar un -Necesito-?

Dejemos claro, el ser humano NECESITA: Alimento, oxígeno, agua, expulsar residuos, dormir y contacto físico con otros miembros de la especie.

Al margen de eso NO necesita nada más (tenganme paciencia los más expertos por no ceñirme 100% a la ciencia, pero creo que la idea se entiende).

No es mi intención generar debate sobre las necesidades físicas y emocionales reales al 100%… ya que puedo asegurar que rara vez necesitarás ganar ese torneo, esa mano, salir de la mala racha, conocer a esa persona o comprar ese coche.

Necesitar implica, que de no lograrse, tu supervivencia está directamente en peligro.

Los “necesito” son percibidos por la mente como un todo o nada. Son peticiones que hay que cubrir para no terminar exterminado. Por lo tanto, van cargados de una fuerte carga emocional y así favorecer estar cubiertas. Cosa que sí depende al 100% de ti no hay inconveniente porque son un fuerte motivador, pero muchas veces crees necesitar cosas que no dependen 100% de ti.

Por ello, cada vez que digo “Necesito…” establezco que el resultado es imperativo. Desde ese momento, el foco de atención, no va dirigido a la tarea si no al resultado, con todo lo que ello implica.

Cada vez que le das el foco al resultado, tengas o no tengas feedback in situ de cómo evoluciona, no le estás dando foco al hacer.

Déjame explicarte brevemente algo: si me centro en lo que depende 100% de mí y lo ejecuto con toda mi atención… logré o no mi objetivo, no tendré nada que reprocharme. Si falló, me centraré en lo que haya que mejorar para tener éxito la siguiente vez. Si acierto, me encargaré de repetirlo la próxima vez.

Si me centro en el resultado… ¿Has jugado alguna vez a un videojuego en el que tengas X tiempo para lograr un objetivo y te has pasado el rato mirando el reloj? Esos microsegundos en los que miras el reloj más de una vez, estoy seguro, que en muchas ocasiones ha sido la causa de que no lograrás completar la misión.

Pues  así con todo. Si me centro en lo que tengo que conseguir en vez de en lo que tengo que hacer para conseguirlo, mal acabará.

Al necesitar le doy el foco al resultado. Repito: si este depende 100% de ti sin factores externos como el hacer de otras personas o la suerte… entonces el problema es mínimo, pero si no depende dicho resultado al 100% de ti, el drama está servido.

Cuando verbalizas “necesito”, generas una obligatoriedad de vida o muerte tan fuerte emocionalmente (aunque no seas consciente de ello) que es muy difícil que le des el foco completo a la tarea… y si tan importante es para ti, entonces no quieres perder ni una pizca de tu concentración en el proceso.

Al fin y al cabo si el resultado va como esperas puedes relajarte y cagarla y si no va como esperas puedes frustrarte y … cagarla.

“El éxito es la consecuencia natural de hacer bien las cosas dando el 100% de uno mismo.”

Por ello los necesito, dado que sobrecargan emocionalmente la tarea dándole el foco al resultado han de ser usados con mucha cautela.

¿Qué implica usar un -Me gustaría-?

Cuando dices “Me gustaría” están declarando para ti mismo que tienes intención de alcanzarlo, que de obtenerlo será satisfactorio, pero que tu felicidad/supervivencia no depende directamente de ello.

Si bien es cierto que el compromiso que puedes generar es menor que en el otro caso, cuentas con la ventaja de no tener una presión extra.

Es cierto que hay personas que necesitan una excesiva presión para lograr aquello que desean, pero soy partidario de mejor tomar consciencia de cuán importante es realmente para nuestra supervivencia física y mental y por otro lado luchar por ello “como si se te fuera la vida en ello” aún sabiendo que en verdad no se te va. Puestos a mentirnos prefiero mentirme en esta dirección que en la dirección de creer que se me va la vida en ello… cuando ni de lejos es así.

¿Cuándo usar cada uno?

Dado que usar necesito establece un vinculo de vida o muerte te recomiendo que si lo vas a usar sin que proceda pases este filtro:

1 ¿Depende de mí al 100%?

2 ¿Me potencia?

Si ambas son positivas puedes usar un necesito, pero siendo consciente de lo que implica y teniendo en cuenta la carga que implica.

Si lo haces asegúrate, y repito, que la tarea depende 100% de ti y que el resultado depende directamente de esa tarea.

Solo en esos casos conviene usar un necesito y generar esa presión extra de forma voluntaria para darte una obligatoriedad extrema.

Eso sí, si no lo lográs, recuerda lo antes posible que era una pequeña mentira que te habías contado y así elimina el exceso de malestar que se genera ante ese fracaso.

Por lo general te recomiendo usar los me gustaría en todas aquellas tareas que no sean vitales para tu supervivencia pero teniendo claro que aunque no vayas a morir por ello… quieres dejarte la piel en lograrlo “como si fueras a morir” y en todo caso céntrate en lo que haces no en lo que deseas obtener.

Para ir terminando, si alguna vez te preguntas “¿Me gustaría o lo necesito?” y no tienes clara la respuesta  pregúntate:

“¿Qué es lo peor que puede pasar si no logro esto?”

Si la respuesta no es “Moriré” entonces es un claro “me gustaría”.

Ojala te haya sido de ayuda. ¡Te animo a que lo pongas en práctica y me cuentes en las redes sociales qué tal ha ido!

Muchas gracias por leerme ¡un fuerte abrazo!

Un artículo de Rodrigo Rio «Lithany»

 

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